El ‘desgaste del metal’ es ahora la pista preferida por las autoridades para explicar el incidente ocurrido el sábado en un vuelo de United Airlines en Estados Unidos, que condujo a la inmovilización de parte de la flota mundial de los Boeing 777.

Incluso antes del incidente de United Airlines, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ya evaluaba hacer inspecciones más estrictas en estos aviones con motor Pratt & Whitney, tras un incidente en Japón en diciembre de 2020, dijo este martes un portavoz de la agencia reguladora.

Un Boeing 777-220 de la compañía estadunidense United Airlines que acababa de despegar el sábado de Denver (Colorado) hacia Honolulu (Hawai) con 231 pasajeros y 10 tripulantes sufrió el incendio del motor derecho, y los pilotos debieron efectuar un retorno de emergencia.