Era un domingo cualquiera para Paulina Ixtapá.

Tenía 19 años y estaba caminando con su madre hacia la cabecera municipal de Rabinal, una población localizada en el centro de Guatemala, a unos 100 km de la capital.

«Se acercaron unas personas a mi mamá y le dijeron ‘queremos platicar con tu hija'», le cuenta Paulina a BBC Mundo, recordando aquella fatídica tarde de 1983 en la que le cambió la vida.

Los hombres que se les habían acercado eran miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC): grupos paramilitares creados por el entonces gobierno militar de Guatemala con el argumento de querer involucrar a la población civil en la protección de los municipios del país frente a la aparente amenaza de grupos guerrilleros de izquierda.

Hoy, casi 40 años después de ese episodio, cinco exmiembros de las PAC de Rabinal se enfrentan a un proceso judicial histórico por presuntas violaciones sistemáticas a 36 mujeres achí de aquel municipio maya. Paulina es una de las presuntas víctimas.